LAS ETAPAS DE LA BIOLOGÍA, UNA HISTORIA EN EL TIEMPO

                    LAS ETAPAS DE LA BIOLOGÍA, UNA HISTORIA EN EL TIEMPO

 “El ser humano tiene como meta En este mundo.  El conocimiento De todo lo que le rodea… y de sí mismo.” 
Aristóteles

Probablemente desde la más remota antigüedad el ser humano ha debido de poseer conocimientos biológicos más o menos empíricos, que podrían ser considerados como el estrato más profundo de la historia de la Biología, aunque esos conocimientos hayan sido sobre todo útiles para el desarrollo de técnicas como la agricultura y la ganadería.
Sin entrar, pues, en la remota antigüedad, podemos considerar la historia de la Biología dividida en tres grandes etapas. La primera comprende desde la aparición de la primera escuela biológica en Grecia en el siglo VI antes de Jesucristo hasta la muerte de Galeno hacia el año 200 de nuestra era. La segunda se extiende aproximadamente durante un milenio, en que el conocimiento biológico, no solamente no progresa, sino que incluso se pierde la herencia cultural del mundo clásico. La tercera etapa que comienza a principios del siglo XIII, conoce un desarrollo de los conocimientos biológicos que comienza con el redescubrimiento de la ciencia Griega y que, más adelante, da origen ya a una biología de corte más original, sobre todo a partir del siglo XVII.

PRIMERA ÉPOCA

La primera escuela biológica aparece en la isla Cos, en Grecia, aproximadamente el año 600 a.C., con el medico Hipócrates, a quien se debe la primera teoría general sobre la composición dela materia viva, por lo que se le denomina el <<padre de la medicina científica>>. Para Hipócrates de Cos, en efecto todo ser vivo está formado por una sustancia o <<crasis>>, que es una mezcla de cuatro <<humores>> o jugos que, combinados según distintas proporciones y maneras, darían como resultado las diferentes materias de que los distintos seres vivos se componen.

A los griegos se debe también el conocimiento de la variedad de seres vivos que pueblan la tierra y el mar. La máxima expresión de este conocimiento de los seres vivos se encuentra en Aristóteles (384-322 a.C.), que es el primer sabio que merece indudablemente el nombre de biólogo. Aristóteles se ocupa de la naturaleza de la vida, estudia los animales y las plantas y es el autor de la primera clasificación de animales entre “Animales con sangre” y "Animales sin sangre”, clasificación que, con sus subdivisiones es admitida hasta casi el siglo XVII. Su discípulo y sucesor en el Liceo, Teofrasto de Eraso, dedica su atención a las plantas, clasificándolas en árboles, arbustos, semiarbustos y hierbas, clasificación que también tardo muchos siglos de ser superada. 
La división del Imperio de Alejandría tuvo la consecuencia afortunada para la ciencia de la fundación por Ptolomeo de la Escuela de Alejandría, en Egipto, que recogió el saber biológico de sus antepasados y en las que florecieron figuras como Erasístrato y Herófilo, grandes anatomistas.

La hegemonía de los romanos termina con el esplendor de la Escuela de Alejandría y con el gran desarrollo de la biología Griega. Aparece entonces en Roma el famoso Plinio, cuya <<Historia Natural>> fue la más leída en los siglos sucesivos, perpetuándose en ellos, al par que los aciertos, el cúmulo de errores y supersticiones en que abunda su obra.
Esta primera etapa finaliza con la figura de Claudio Galeno (129- 201), médico que ejerció en Roma con sin igual renombre y a quien se debe una obra científica muy valiosa. Galeno hizo una gran cantidad de disecciones en animales, aplicando sus enseñanzas al cuerpo humano, pero su mérito principal es que creo una anatomía funcional, es decir que ponía siempre en relación las formas orgánicas con la finalidad que éstas deben cumplir.

SEGUNDA ETAPA

Durante los mil años siguientes, nada nuevo se aporta al conocimiento biológico, permaneciendo la Biología en un estado de marasmo en el que incluso se van perdiendo lentamente los conocimientos de la época clásica.
Algunas figuras, empero, aparecen aisladamente en el trascurso de estos <<siglos oscuros>>, tratando de salvar la herencia cultural clásica por medio de unas compilaciones universales del saber contemporáneo; entre ellos merece especial mención San Isidoro de Sevilla, autor de las <<Etimologías>>, tratado en que se recoge gran parte de las ideas biológicas de Aristóteles.  Los conocimientos clásicos vuelven a entrar en Europa posteriormente a través del mundo islámico, singularmente gracias a las traducciones realizadas por los musulmanes españoles, sobre todo los pertenecientes a la Escuela de Traductores de Toledo. Es así, como a principios del siglo XIII, la Europa medieval descubre de nuevo la filosofía de Platón y la ciencia de Aristóteles, de cuyo conocimiento, combinado con la filosofía cristiana, surge la escolástica, que ilumina a los clásicos bajo otro ángulo; la aparición de esta filosofía y la creación de las Universidades como centros de creación cultural, marcan una nueva etapa.

TERCERA ETAPA

Las grandes figuras de la Ciencia en el siglo XIII son Roger Bacon (1214-1295) y San Alberto Magno (1206-1280). En las obras de este último aparecen ya estudios sobre plantas y animales, que marcan el inicio de esta tercera época de la Biología.
Durante el siglo XVI comienza a resurgir el estudio científico del hombre con grandes figuras, como Andrea Vesalius (1514-1564), creador de la escuela anatomista de Padua, y los fisiólogos Miguel Servet (1511-1553) y William Harvey (1578-1657) descubridores de la circulación de la sangre.

Pero el acontecimiento de la mayor transcendencia para la Biología en esta época fue sin duda el descubrimiento del Nuevo Mundo, con los viajes y exploraciones de españoles y portugueses durante los siglos XV y XVI, que mostraron a los asombrados ojos de los hombres cultos europeos una fauna y una flora enteramente diversa y mucho más rica de las que ellos conocían, y que estimuló enormemente el estudio de los animales y de las plantas, apareciendo los primeros jardines botánicos y los museos de historia natural.

La figura cumbre en el estudio de la diversidad de los seres vivos fue en el siglo XVIII el gran naturalista sueco Carlos Linneo (1707-1778), quien clasifica a todos los animales y plantas conocidos utilizando el <<sistema natural>> y una nomenclatura binaria para nombrarlos que ha llegado a nuestros días. La aplicación del microscopio al estudio de los seres vivos constituyo un acontecimiento muy importante. Robert Hooke (1635-1703) descubrió en 1665 la estructura celular de las plantas e introdujo la palabra célula. Por su parte, el holandés Anton Van Leeuwenhoek (1632-1723) exploraba el mundo microscópico con un microscopio simple construido por él, y lo hallaba constituido por millones de <<animálculos>>, que son los que hoy denominamos microorganismos.
En el siglo XIX, los estudios biológicos alcanzan ya una gran madurez. Aparece la teoría celular, de gran transcendencia en la Biología moderna, enunciada por Schleiden en 1838 para las plantas y por Schwann en 1839 para los animales. La microbiología se desarrolla mucho gracias a los trabajos de Pasteur y de Koch, entre otros muchos, y en 1865 aparece el primer trabajo importante sobre el mecanismo de la herencia biológica, debido a Gregorio Mendel.

Sin embrago, la más importante aportación a la Biología general durante el siglo XIX  fue la doctrina del transformismo o de la evolución de las especies defendida por Charles Darwin y por Lamarck, contra la opinión de Cuvier y de sus seguidores y sobre cuya interpretación tuvieron lugar interminables polémicas que llenaron gran parte de dicho siglo y aun actual.
En el siglo XX el desarrollo principal de la Biología se realizó en el campo de la Genética, ya que solamente a principios de siglo fueron conocidos por la generalidad de los científicos los trabajos de Mendel a mediados del siglo anterior. Consecuencia de este <<redescubrimiento>> surge gran cantidad de genetistas que llevan a cabo un gran volumen de trabajo, singularmente los de la escuela norteamericana Morgan.

NOTA: Todo el contenido aquí realizado es una parte del libro de Galeano, sin modificar, solo la frase con la que comienza es tomada del libro “filosofía para principiantes” de Rius. 

Lectura recomendada:


El origen de las especies http://www.rebelion.org/docs/81666.pdf




Bibliografía

Dinas Fernández, Galeano (1972) Biología 1 (manuales de orientación universitaria)- Salamanca, EDICIÓN ANAYA