EL ESQUELETO DE LAS AVES

                                           Los huesos de las aves

Una de las principales adaptaciones que permite el ave volar es el poco peso de su esqueleto. Mientras que Archaeopteryx tenía huesos macizos como los de los reptiles, los de las aves actuales son increíblemente ligeros, delicados y ocupados por cavidades neumáticas; sin embargo, estos huesos neumatizados son fuertes.

Las aves evolucionaron a partir de antecesores con cráneos diápsidos. Sin embargo, se han especializado tanto que es difícil detectar algún rasgo del estado diápsido original. El cráneo de las aves está casi todo él fusionado en una pieza. La caja craneal y órbita son grandes para acomodar un encéfalo prominente y grandes ojos que se necesitan para una coordinación motora rápida y una visión extraordinaria.

Las aves actuales carecen de dientes y poseen un pico corneo (queratinizado) alrededor de los huesos de las mandíbulas. La mandíbula inferior es un conjunto de varios huesos que se articulan sobre dos huesos móviles, los cuadrados. Esto hace posible una acción de doble encaje que permite abrir ampliamente la boca. La mayoría de las aves tienen cráneos cinéticos. La unión de la mandíbula superior al cráneo es flexible; esto permite a la mandíbula superior moverse ligeramente, lo que aumenta la abertura.

La columna vertebral de las aves está altamente especializada para el vuelo, con la rigidez como su característica más llamativa. La mayor parte de las vértebras exceptuando las cervicales del cuello, se fusionan entre sí con las de los huesos de la cintura pelviana para formar un eje rígido, que soporta las partes posteriores y da rigidez al ave durante el vuelo. Para contribuir a esta rigidez, las costillas en general suelen encontrarse fusionadas con las vértebras, la cintura pectoral y el esternón. Excepto en las aves no voladoras, el esternón está provisto de una quilla ancha y delgada, que es el lugar de inserción de los poderosos músculos de vuelo.

Más información:





Bibliografía


C.P. Hickman, L.S. Roberts y A. Larson. (1998) Principios integrales de Zoología. McGraw-Hill Interamericana Editores,S.A. España.