Refutando los mitos sobre las hienas.





                                                 Realidades sobre las hienas

Sobre la carroña:
Hans Kruuk, que pasó años estudiando a las hienas manchadas en su habitad natural (las llanuras de África oriental), ha trabajado mucho por anular los antiguos mitos. Él informa que las hienas comen carroña cuando tienen la oportunidad de hacerlo. (La mayor parte de los carnívoros, incluyendo al león, se atiborrarán encantados de la carne muerta gracias al esfuerzo de algún otro carnívoro.)
Pero las hienas manchadas viven en clanes de caza compuestos por hasta ochenta animales. Cada clan controla un territorio y mata la mayor parte de sus alimentos (fundamentalmente cebras y ñúes) en persecuciones comunales nocturnas.


Refutando la idea de la hibridad:
Aristóteles tenía, por supuesto, razón. Pero la leyenda había surgido por buenos motivos. Las hienas hembra son virtualmente indistinguibles de los machos.
Su clítoris es de gran tamaño y está extendido formando un órgano del mismo tamaño y posición que el pene del macho. También puede experimentar erecciones. Los labios de su sexo se han plegado y fusionado para formar un falso escrito que no es discerniblemente diferente, ni en su forma, ni en su localización del verdadero escroto de los machos. Incluso contiene tejidos grasos que forman dos bultos que resulta fácil confundir con los testículos.
Los autores  del trabajo más reciente acerca de las hienas consideran el aspecto de los machos y las hembras <<tan similar que sólo podía se determinar su sexo con seguridad por palpitación del escroto. En el escroto del macho podían localizarse los testículos por comparación con el blando tejido adiposo del falso escroto de las hembras>>.


Sobre el hermafroditismo:

El zoólogo británico L. Harrison Matthews hizo la descripción anatómica más extensa de la anatomía sexual de las hienas en 1939. Describió el clítoris peniforme, subrayando que su tamaño no es inferior a la del pene del macho, está igualmente constreñido a una única abertura en forma de ranura en la punta, y es tan capaz de experimentar erecciones como su contrapartida en los machos.




¿Cuáles son las ventajas que obtienen las hembras al parecer machos?
Las hembras no solamente no sólo se parecen a los machos, son también más grandes que ellos, al revés de lo que ocurre normalmente en los mamíferos, incluidos los seres humanos. Las hembras de los clanes del África oriental, estudiados por Kruuk, pesaban por términos medio 54 kilogramos, frente a los 48 kilogramos de peso medio de los machos. Más aún, dirigen los clanes en la caza y la defensa del territorio  y son en general, dominantes frente a los machos en los contactos visuales.



Para su mayor entendimiento lea  "Tres mitos sobre las hienas"




Bibliográfia 

Stephen Jay Gould (1983) HEN´S TEETH AND HORSE´S TOES. Nueva york. Norton & Company