¿Quién es el portador del virus zika?

                    Aedes aegypti Linnaeu
                                    

   De todas las especies de mosquitos conocidos con importancia en salud pública, Aedes aegypti Linnaeus, 1762 es considerada la más peligrosa por tener la capacidad de transmitir el mayor número de enfermedades arbovirales al hombre. Se cree que esta especie se introdujo al Continente Americano desde que se dieron las primeras incursiones colonizadoras, llegando a establecerse principalmente en los trópicos y subtrópicos, su distribución se limitaba por las latitudes 45° N y 35° S, se le ha encontrado en sitios más altos y fríos de los inicialmente reconocidos.
Por sus hábitos se le considera doméstico ya que está estrechamente relacionado con el humano, se encuentra en áreas urbanas, suburbanas y ha colonizado sustancialmente el medio rural. Los recipientes artificiales como jarrones, floreros, tambos, pilas, tanques, cubetas, son los lugares más comunes para su cría, así como también aquellos que tienen la capacidad de retener agua de lluvia principalmente, tales como llantas, envases desechados y canales de techo, entre otros, además los de tipo natural como conchas de moluscos, cáscaras de frutos, huecos en los árboles, axilas de plantas y otras cavidades naturales, en prácticamente cualquier objeto que retenga agua.



Tradicionalmente al mosquito Ae. aegypti se le ha conocido como el "mosquito de la fiebre amarilla", portador del virus del dengue, así como de otras enfermedades, como la chikunguña y el virus Zika.
Las especies selváticas del género Aedes a menudo depositan sus huevos en depósitos naturales tales como los agujeros de los árboles y en las axilas de hojas. El ciclo de vida del mosquito Aedes Aegypti comprende huevo, cuatro estadios larvales, uno de pupa y adulto.
 Los huevos de Ae. aegypti miden aproximadamente un milímetro de longitud, son depositados uno a uno al ras del agua quedando adheridos a las paredes del recipiente. En el momento de la postura los huevos son blancos, cambian rápidamente a color negro. El desarrollo embrionario ocurre alrededor de 48 horas si el ambiente es húmedo y cálido, si la temperatura es baja se prolonga hasta por cinco días.
La resistencia de los embriones de Ae. aegypti a la desecación es uno de los principales obstáculos para los programas de control, puesto que no están consideradas medidas ovicidas, además permiten la posibilidad de ser transportados a grandes distancias en recipientes secos. Por lo tanto, la eliminación exitosa de los adultos y de larvas en una localidad, no imposibilita la reinfestación a través de los huevos que se encuentren en estado latente.
Las larvas y pupas de Ae. aegypti son acuáticas, y como en la mayoría de los insectos holometábolos (con metamorfosis completa), los estadios larvales son el período de crecimiento y desarrollo. Las larvas se alimentan prácticamente durante todo el día de cualquier materia orgánica acumulado en las paredes y en el fondo del recipiente, utilizan sus sedas bucales que tienen forma de abanico.

                                          Larva del mosquito 

La duración del desarrollo larval está en función de la temperatura, la disponibilidad de alimento y la densidad de larvas en el criadero. En condiciones óptimas, el período larval desde la eclosión hasta la pupación puede ser de cinco días, pero por lo regular ocurre de siete a catorce días. Los primeros tres estadios se desarrollan rápidamente, el cuarto se toma más tiempo aumentando considerablemente su tamaño y peso, en condiciones de baja temperatura o escasez de alimento el cuarto estadio puede prolongarse por varias semanas. Las larvas y las pupas de los machos se desarrollan más rápido que las hembras para garantizar la fecundación.
Las pupas no se alimentan. Su función es la metamorfosis del estadio larval al adulto. Las pupas de los mosquitos son diferentes a las de otros insectos holometabólos por presentar reacciones inmediatas a estímulos externos tales como vibraciones y cambios en la intensidad de la luz, desplazándose activamente por todo el criadero. Cuando están inactivas flotan en la superficie, esta propiedad facilita la emergencia del adulto. El estadio de pupa dura aproximadamente dos o tres días, emergiendo alrededor del 88% de los adultos en cuestión de 48 horas.
La función más importante del adulto de Ae. aegypti es la reproducción. En la mayoría de los insectos voladores, inclusive otras especies de mosquitos, el adulto también hace la labor de dispersión de la especie. Sin embargo, para Ae. aegypti el transporte pasivo de huevos y larvas en recipientes ha tenido mayor trascendencia en su distribución, en la que el hombre ha participado en forma determinante en comparación con la dispersión activa propia de la especie.
Las hembras se alimentan de sangre de cualquier vertebrado, por sus hábitos domésticos muestran marcada predilección por la del hombre. Vuelan en sentido contrario al viento, desplazándose mediante lentas corrientes de aire, siguen los olores y gases emitidos por el huésped (CO2), al estar cerca utilizan estímulos visuales para localizarlo mientras sus receptores táctiles y térmicos las guían hacia el sitio donde se posan. La alimentación sanguínea les proporciona proteínas para el desarrollo de los huevo.

             Las hembras son las únicas hematófagas es decir se alimentan de sangre.
                                                  

 Las partes bucales del macho no están adaptadas para chupar sangre, se alimentan de carbohidratos de cualquier fuente accesible como frutos o néctar de flores que satisface sus requerimientos energéticos, las hembras también se alimentan de esta misma fuente como complemento indispensable.
Por lo general, la hembra de Ae. aegypti no se desplaza más allá de 5,000 m de distancia de radio de vuelo en toda su vida, permanece físicamente en donde emergió, siempre y cuando no halla algún factor que la perturbe o no disponga de huéspedes, sitios de reposo y de postura. En caso de no haber recipientes adecuados, la hembra grávida es capaz de volar hasta tres kilómetros en busca de este sitio. Los machos suelen dispersarse en menor magnitud que las hembras.


Tomado y modificado de Bayer Environmental Science, en un trabajo realizado por Jaime Thirión Icaza, octubre del 2010.