Después del "origen de las especies"...¿Que?


 Después  de la publicación del “Origen de las Especies”, hubo diversas reacciones, sobre todo en el ambiente científico, incluso entre los propios amigos de Darwin.

Thomas Huxley era un naturalista que había realizado importantes investigaciones acerca de los invertebrados marinos. Aunque durante mucho tiempo se había opuesto a la idea de la evolución, pronto se convirtió en un ardiente defensor de las ideas darwinianas. En 1862 publicó el libro “Evidencias acerca del lugar del Hombre en la Naturaleza”, reseña de los estudios realizados hasta esa fecha sobre paleontología humana y de primates. Fue un libro controversial, ya que por primera vez se propuso explícitamente la teoría de que los humanos eran descendientes de algún tipo de primate. Después También Joseph Hooker, en una época colaborador de Darwin, apoyó sin reservas la nueva teoría. Pero Richard Owen, quien había trabajado con él en el análisis de muchas de las especies de la colección, reaccionó adversamente, considerando que estas ideas eran “peligrosas para la sociedad” y alejaban a la ciencia de su papel de investigadores de la obra de Dios.
Entre el público en general la obra fue recibida con entusiasmo, si bien muchos lectores no entendía de qué modo se producía la selección natural, y simplemente ponían a Dios en el papel de “selector”.

Thomas Huxley conocido como el Bulldog de Darwin 



Las repercusiones no se mantuvieron en el simple ámbito de las opiniones a favor o en contra: el 30 de Junio de 1860, en una reunión de la British Association for the Advancement of Science, celebrada en la Universidad de Cambridge, sin la presencia de Darwin, partidarios y detractores sostuvieron, durante más de 4 horas, una discusión con tal nivel de ferocidad, que, al finalizar, ambos grupos reclamaban para sí la victoria, como si se hubiera tratado de una batalla.
En 1861 Darwin comenzó una investigación acerca de la reproducción de las orquídeas, después de observar que sólo un determinado tipo de insectos polinizaba una cierta variedad de estas flores. Mientras tanto, se publicaban traducciones de su “Origen…” al alemán, holandés y francés. Huxley continuaba con su gira de conferencias para promover la teoría de Darwin, descubriendo, para sorpresa de ambos, que era recibida con enorme entusiasmo en Edimburgo, Escocia.
En 1862 se publicó, finalmente, el libro “Sobre los diversos modos por los cuales las orquídeas británicas y de otros países son fertilizadas por insectos”


La aparición del libro de Huxley “El lugar del Hombre en la Naturaleza” provocó un contraataque de Owen, quien, en definitiva, no se oponía a la idea de la evolución de las especies, pero sí a la teoría de que ésta se producía por leyes naturales. El sostenimiento de esta postura le valió a Owen ser muy pronto apartado de la elite científica de la época.
Mientras todo esto sucedía en el ámbito científico, la iglesia estrechaba filas para defender la teoría bíblica de la creación de los animales y el hombre. Los naturalistas que adherían a las nuevas ideas formaron entonces el llamado “Club X”, con el propósito de discutir ideas científicas sin la intromisión del clero. El club permaneció activo entre 1864 y 1892. Muchos de sus miembros tenían influencia en la Royal Society y fue así que, gracias a su nominación, Darwin fue galardonado con la Copley Medal, a pesar de la oposición de los miembros más antiguos de la Asociación.
En 1866 el naturalista Herbert Spencer publicó su libro “Principios de Biología”, donde usó por primera vez la expresión “supervivencia del más apto”, que comenzó a utilizarse como sustituto de “selección natural”, ya que esta última expresión confundía a los lectores.
En 1867 ya Darwin avanzaba en la redacción de su nuevo libro en dos tomos: “El origen del hombre” y “La selección en relación con el sexo”. Incansable, publicó al mismo tiempo, en 1868 “Las variaciones de los animales y las plantas bajo domesticación”
En 1869 sus amigos también se encontraban en plena actividad: Joseph Hooker y Thomas Huxley fundaron la revista Nature (que todavía hoy se publica) para promover las ideas evolucionistas.


 En 1871 se publicó el Tomo I de la nueva obra, “El Origen del Hombre”, que ya no levantó las mismas críticas que su antecesor, salvo las de aquellos que, a pasear de reconocer hasta cierto punto que la especie humana podía haber evolucionado, permanecían en la creencia de que el alma era creación divina. Este mismo año se editó por sexta vez “El origen de las especies”, incluyendo una respuesta de Darwin a uno de sus críticos, George Mivart, en la que se usa por primera vez la palabra “evolución”.
 El renombre de Darwin hace que de su libro “la Expresión de Emociones en el Hombre y los Animales”, de 1872, se vendan 5.000 ejemplares. Y el libro “Las plantas Insectívoras”, de 1875, constituye un verdadero éxito, superando ampliamente a “El Origen…”
 En 1876 publicó dos nuevos libros sobre fertilización de plantas y comenzó a escribir su autobiografía. En 1877 recibió el Doctorado en Leyes de la Universidad de Cambridge, uno de los momentos más felices de su vida. En 1878 publicó “Erasmus Darwin”, la biografía de su abuelo. En 1879 salió a la venta “El movimiento y los hábitos de las plantas trepadoras”
En diciembre de 1881 comenzó a sufrir fuertes episodios de dolores en el pecho. Cada vez que parecía mejorar, volvía a sufrir uno de estos ataques. En 18 de abril de 1882 sufrió un violento ataque nocturno. El doctor que lo visitó en la mañana del día 19 lo encontró estable. Pero pocos momentos después volvió a tener otro episodio. Finalmente murió a las 4 de la tarde de ese mismo día.
 El 26 de abril, a pedido de sus amigos y de mucha gente desconocida de toda Inglaterra, Darwin fue enterrado en Westminster Abbey, junto a su gran amigo John Herschel, y a pocos metros de otro gran científico, Isaac Newton.


Fue un digno final de viaje para un extraordinario e incansable investigador.