Teorías evolutivas: desde la religión a la ciencia


Desde los filósofos griegos hasta nuestros días, ha habido distintas ideas acerca del origen de los animales y el hombre, y también sobre la evolución de todos los seres vivos. Las teorías evolutivas sistematizadas comenzaron a aparecer alrededor del siglo XIX. Las que siguen son las principales, y tuvieron gran repercusión, cada una en su tiempo.

- Fijismo. Es una teoría que sostiene que las especies se han mantenido inalteradas desde el momento de su creación. Esta teoría está fuertemente relacionada con el Creacionismo, que dice que el universo conocido ha sido creado por Dios. Esta idea, si bien tiene sus bases en la religión, fue adoptada por algunos científicos como el naturalista sueco Linneo (1707-1778) quien propuso que las especies no tenían un origen común, sino que habían sido creadas en forma independiente y así se habían mantenido a lo largo de los siglos. También apoyó esta teoría el naturalista francés Georges Cuvier (1769-1832), fuerte opositor de Lamarck. El Fijismo, junto con el Creacionismo, han resurgido en la actualidad en Estados Unidos, aún sin tener ninguna base científica en que apoyarse.


- Catastrofismo. Cuvier desarrolló, a su vez, la teoría del Catastrofismo, que sostenía que los cambios que se producían en los seres vivos no eran graduales, sino que se debían a catástrofes violentas y repentinas. Los fósiles eran, según Cuvier, restos de animales que habían perecido en alguna de las catástrofes mencionadas en la Biblia, como el Diluvio.


-Teoría de las creaciones sucesivas. Esta teoría, relacionada íntimamente con las anteriores, fue elaborada por el naturalista suizo Jean-Louis-Rodolphe Agassiz (1807-1873), opositor declarado de Darwin. Agassiz sostenía que los cambios que se podían observar en una especie a través de sus fósiles, se debían a creaciones sucesivas de Dios, cada una ocurrida después de alguna catástrofe divina.


- Lamarckismo. Jean Baptiste Lamarck nació en 1744 en Bazetin-le-Petit y estudió medicina, aunque nunca llegó a ejercer esa profesión. En esos tiempos, la botánica se hallaba muy ligada a la medicina, y Lamarck se dedicó al estudio de la botánica en forma científica. Fue el primer investigador en utilizar el término “biología” para referirse a la ciencia que estudiaba los seres vivos. En 1809 publicó el libro “Filosofía Zoológica”, donde expuso por primera vez su teoría de la evolución. Según él, los órganos se adquieren, conservan o pierden de acuerdo al uso; y los caracteres adquiridos se transmiten de generación en generación. A este principio lo denominó Besoin, el principio de la necesidad o el deseo. Y su teoría fue conocida como lamarckismo o “herencia de los caracteres adquiridos”. La falta de claridad de sus argumentos y las claras fallas que tenía su razonamiento hicieran que no fuera considerado seriamente por la sociedad científica. Sin embargo, siempre tendrá el mérito de haber abierto el camino a otros investigadores, como el mismo Charles Darwin, o al descubrimiento de que las conductas aprendidas se transmiten, como sucede en los chimpancés, los delfines y el ser humano.



- Evolución por Selección Natural. En 1855 Alfred Russell Wallace, botánico y naturalista inglés, publicó el artículo “Sobre la ley que regula la introducción de nuevas especies”, donde ya mencionaba la evolución, pero sin determinar cuál era la causa de dicha evolución. En 1859 publicó un nuevo artículo, titulado “Sobre la tendencia de las variaciones a diferenciarse en forma indefinida del tipo original”, en el que mencionaba la selección natural como la ley que determinaba la evolución de las distintas especies. Wallace envió su artículo a Darwin quién, para su sorpresa, se encontró con que Wallace había llegado a la misma conclusión que él, que hacía más de 20 años venía trabajando sobre esa teoría. El mismo Darwin se ocupó de presentar el artículo de Wallace en la Sociedad Linneana, presentando a Wallace como co-descubridor de la Teoría de la Selección Natural. Esta teoría explica la evolución por la supervivencia de los más aptos, es decir, los seres vivos mejor adaptados al medio en que habitan. Aquellos seres capaces de cambiar y obtener alguna ventaja sobre el resto, transmiten estas variaciones a sus descendientes, que a su vez volverán a variar de acuerdo a las condiciones de su hábitat. Wallace y Darwin se diferenciaban de Lamarck en que éste último atribuía el cambio a la necesidad o el deseo de cambiar, pero no pudo demostrar que el uso o desuso de un órgano fuera una característica hereditaria. Alrededor de 1900, en que se publicaron las teorías de Gregor Mendel, se pudo demostrar que el uso de un órgano o su utilidad, no son características genéticamente transmisibles o heredables, como tampoco lo es el deseo de cambiar.

- Síntesis Evolutiva o Teoría Sintética. Esta teoría, aparecida entre los años 1930 y 1940, logró resolver algunos “huecos” que presentaba la teoría de la Selección Natural. Con el redescubrimiento de las Leyes de Mendel sobre herencia biológica y los modernos estudios genéticos, se pudo explicar el mecanismo de la Selección Natural al descubrir a los responsables de las variaciones: los genes. Hubo varios científicos que contribuyeron a la elaboración de esta teoría, Thomas Hunt Morgan, R. A. Fisher, Theodosius Dobzhansky y Julian Huxley, entre muchos otros.

Esta teoría se ha perfeccionando y completando a lo largo de los años, con los aportes del genetista John Maynard Smith, por ejemplo, en los años 60, representante de la llamada Escuela Neodarwinista, y de Richard Dawkins, teórico evolutivo, quién en 1982 publicó el libro “El fenotipo extendido”, donde establece una relación entre los genes, responsables de la herencia, y el entorno en que se encuentran.

- Teoría del Equilibrio Puntuado o Equilibrio Intermitente. Stephen Jay Gould, geólogo y paleontólogo, (1941-2002), concibió, junto a Niles Eldredge la teoría (corroborada por registros fósiles) de que las especies permanecen inalteradas durante largos períodos de tiempo, para luego presentar una gran cantidad de modificaciones evolutivas en un corto período, generalmente de crisis. Esta nueva idea contradijo una parte de la teoría evolutiva tradicional, que sostiene que las modificaciones son constantes y graduales.





Teorías evolutivas, desconozco el autor.