La homosexualidad en el reino animal.


La reflexión sobre la relación entre la selección natural y la homosexualidad en animales tiene sentido en las especies donde la elección de pareja esté determinada genéticamente o, al menos, tenga algún componente heredable. Para empezar quiero advertir que en muchas especies puede no ser así: es posible que la elección de la pareja no esté establecida genéticamente o que esa determinación no sea tan rígida.
El establecimiento y la repetición de una conducta puede deberse a razones no genéticas: en los animales existe el placer y este propicia la repetición de las conductas que lo producen. En los animales de fecundación interna, la actividad sexual y las conductas de proximidad física, genital, asociadas a ella, producen una sensación agradable. El placer es una explicación tan natural como la disposición genética y no se excluyen, pero empecemos por los genes.