El maravilloso mundo de los arácnidos- Anita Hoffmann

                                                     Ana Esther Hoffmann Mendizábal

El eminente biólogo austriaco Karl von Frisch, merecedor del premio Nobel en 1973, escribió la siguiente frase, al referirse a un grupo de arácnidos: "Hay que echar mano de la fantasía para introducirse en el cuerpo de un ser que recibe a través del sentido del tacto casi toda la información sobre las cosas que tienen significación en su vida."

En efecto, nosotros, como seres humanos, difícilmente podemos entender cómo un ser vivo puede existir y subsistir en tales condiciones; y sin embargo, estos organismos son unos de los que mayor éxito han tenido en nuestro planeta. Habiendo aparecido en el Silúrico, hace aproximadamente 360 000 000 años, los arácnidos han llegado hasta nuestros días no sólo con una gran representatividad, sino con una fuerza evolutiva verdaderamente sorprendente en algunos de ellos. Fueron, además, los primeros animales que salieron del agua e incursionaron tierra adentro, llegando a adaptarse a todos los biotipos posibles del medio terrestre.


Todo esto nos hace reflexionar sobre la poca atención que hemos puesto a otras formas de vida, distintas a la nuestra, y lo poco que nos importa el cómo vivan y lo que hagan, siempre y cuando no interfieran, en alguna forma, en nuestras vidas. La realidad es que, desde que el hombre evolucionó como ser pensante, quedando por lo mismo en gran ventaja sobre los demás seres vivos, ha ido alterando en forma dramática las condiciones de vida del planeta. Durante los últimos milenios, viene decidiendo lo que es bello, lo que es útil o lo que es importante para su vida personal, despreciando, menospreciando o combatiendo todo lo que no actúe en beneficio de su propia conveniencia. Esta forma egoísta e inconsciente de pensar y actuar ha tenido graves repercusiones en el ambiente ecológico, donde los daños irreversibles que se han producido están poniendo en peligro no sólo la existencia del hombre, sino la de todos los demás seres que con él comparten el fenómeno de la vida.