Historia del Cine Científico

                                                               foto: www.educ.ar

Historia del cine científico

En 1874 Jules Janssen registro fotográficamente las fases del movimiento de Venus al pasar frente al sol; en 1882 Jules Marey tomó en un segundo doce fotos instantáneas sucesivas de una gaviota en vuelo y en 1895 el fotógrafo Louis Lumiére proyecto una serie de fotogramas que al sucederse sobre una pantalla reprodujeran la imagen de objetos y seres vivos reales en movimiento. Estos tres hechos con sus protagonistas y fechas aparecen en la literatura especializada como elementos fundamentales del surgimiento del cine.
Algo había en común en los propósitos de estos tres individuos, a todos les interesaba observar y registrar el movimiento de los objetos estudiados. Sin embargo, tanto Janssen como Marey eran científicos, utilizaron sus aparatos fotográficos como instrumentos de investigación que les permitían registrar fases del movimiento de sus objetos de estudio, a los efectos de analizarlos luego detenidamente; Janssen y Marey perseguían el conocimiento científico. Lumiére, fotógrafo profesional, utilizó el aparato de su invención para registrar escenas cotidianas y proyectarlas luego en movimiento, para disfrute de posibles espectadores; a Lumiére le interesaba el espectáculo.
El estruendoso desarrollo del cine para el entretenimiento durante estos cien años, suele opacar el hecho de que la cinematografía se originó a partir de las exigencias de la investigación científica; es más, la cinematografía tuvo dos orígenes paralelos: dentro del campo de la investigación de la persistencia en la retina y en el desarrollo técnico de la fisiología del movimiento.
El cine científico nació mucho antes que el cine de espectáculo y no se puede poner en duda la importancia que tuvo la contribución de la investigación científica en la elaboración de los fundamentos de la técnica cinematográfica, así como la contribución de esta técnica a la investigación y documentación científica durante esta temprana etapa. Ni siquiera Lumiére tuvo una ligera idea en esa época, del tremendo futuro que tenía reservado del cine como vehículo de educación, comunicación y expresión artística.
Para el investigador Marey, su punto de interés radicaba en descomponer en fases diferentes un fenómeno (el movimiento) con el objeto de estudiar cada fase independientemente; él en realidad nunca se preocupó por la idea de reconstruir de forma sintética el fenómeno en su totalidad mediante el movimiento cinético de imágenes ya registradas. A pesar de que prácticamente puede ser considerado como el inventor de la cámara de cine, Marey nunca se implicó profundamente con la posibilidad de proyectar, como sería el caso de Lumiére más tarde.

Más recientemente, en 1977, Virgilio Tosi hizo una reflexión que aunque evidente, resulta trascendental; es que aquellos aportes predecesores, en realidad dieron origen a dos tipos diferentes de cine: el científico y el de espectáculo.


Fuente: CINED de Francisco Trápaga Mariscal.